4 oct 2014

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Aunque su creación literaria apenas llega al siglo y medio, su literatura contemporánea es vibrante, y va mucho más allá de la popular Sinuhé, el egipcio, de Mika Waltari. Desde Fráncfort se recordarán o descubrirán nombres como los del fundador de la literatura de Finlandia, Aleksis Kivi; clásicos como Aino Kallas; maestros contemporáneos como Arto Paasilinna; hasta los más traducidos y premiados estos años como Sofi Oksanen, Tuomas Kyrö, Katja Kettu, Riikka Pulkkinen, Leena Parkkinen, Jari Ehrnrooth, Anja Snellman…

Todos ellos convertidos en escritores, entre otras razones, por la motivación de la red de bibliotecas desde la época escolar, entonces no tan sofisticadas como Kaisa, creada por el estudio de arquitectos Anttinen Oiva, pero sí eficaces en promover y facilitar la lectura. Si alguien quiere un libro y no está, la biblioteca lo pide y cuando llega le avisa a la persona. Por eso no son tantos los libros que la gente compra en Finlandia como los que se leen gracias a los préstamos bibliotecarios. Y si alguien, por ejemplo, quiere consultar al librero de la centenaria Biblioteca Nacional, puede hacerlo en persona o por Internet.

Son esos autores quienes mantienen viva esa tradición de contar la propia historia del país en sus diferentes épocas: desde los tiempos en que eran un territorio de nadie, de ellos mismos; luego, de Suecia; después, cuando fue anexionada por la Rusia imperial hasta 1917 como Gran Ducado, y en el reciente siglo XX, atravesada por tropas soviéticas, nazis, otra vez soviéticas, hasta convertirse en una república democrática y parlamentaria y miembro de la Unión Europea…Leer es el verbo preferido de los finlandeses. Un libro es una de las compañías favoritas de los finlandeses. Escribir es la pasión de muchos finlandeses, y sonreír, la de otros que ven cómo algunos de sus compatriotas son leídos más allá de sus fronteras.

O de recordar su extensa y laberíntica relación con Rusia…

O de reflejar los ecos de episodios trágicos en la población a lo largo de su historia…

O de reflexionar sobre las sombras del propio sistema de bienestar…

O de denunciar algunos de los males del mundo contemporáneo en lo social, político, ecológico, personal…

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Oleh

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